El resurgimiento terrorista, una amenza evidente - Por Hugo Orlando Grandez Pinedo

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EL RESURGIMIENTO TERRORISTA, UNA AMENAZA EVIDENTE

El Perú como muchos países a lo largo de su historia ha sido golpeado fuertemente por una gama de violencia desde la conquista y colonización por parte de los españoles, tras el proceso de independencia, seguida de la trágica guerra del pacifico, la lucha contra el terrorismo, que hasta la actualidad representa un serio problema para el país.

Es verdad que el terrorismo ha sido frenado, pero no ha sido existinguiedo, lo cual genera una atmósfera de inseguridad ciudadana. Con todo ello ¿Es posible que estos residuos de contingentes senderistas y emerretistas resurjan y se fortalezcan?

Cabe recordar que el fenómeno sangriento del terrorismo en nuestro país es a partir de 1980, con dos grupos subversivos, Sendero Luminoso (SL) y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), cuya máxima representatividad recae en el primero. Estos dos grupos causaron terror, desolación y muerte, arrasaron con vidas humanas, con la economía nacional y la libertad. Trece años de violencia vivió nuestro Perú, dos gobiernos sucumbieron ante estos grupos, pero uno lo freno y transformo un gran grupo organizado a un simple contingente de revolucionarios.

Pero el terrorismo surgió por la propia necesidad que cada peruano experimento en aquellas épocas, necesidades de cambio, de estabilidad política y económica, por el deseo de ser escuchados y de ser tomados en cuenta, por el hecho de que los regímenes de gobierno no se preocuparon por una descentralización total, pues hubo poblaciones que Vivian en el más completo abandono, permitiendo que no exista ningún control ni orden. En nuestra opinión es allí donde surgen estos pensamientos revolucionarios, pensamientos de cambio, pero un cambio “radical”.

Sin embargo en la actualidad se nos presenta una atmósfera de bonanza económica, de estabilidad social y política, a pesar de que se atraviesa una crisis económica mundial, en nuestro país “no se siente este fenómeno económico”, porque el estado brinda información alterada, y a la larga generara desconcierto y desaprobación en cada ciudadano del país.

Por otro lado el gobierno se enorgullece de decir que la pobreza ha disminuido y sin embargo hay desnutrición infantil; que el sector salud se ha mejorado, una familia que vive en Puno azotada por el frio por ejemplo, ¿diría lo mismo? Las postas medicas en Puno solo tienen pastillitas y cada semana mueren niños con pulmonía y a todo esto el gobierno dice que la pobreza va disminuyendo. Por consiguiente ¿acaso no hay un gran parecido entre el Perú de 1980 y el actual?

Obviamente hay una similitud enorme, por lo tanto es evidente que pensamientos extremistas resurjan en la mente de los peruanos, y aquellos compatriotas que viven en la más deprimente pobreza con un nivel educacional deficiente, además de ello la falta de educación en valores, que debe tener una sociedad, contribuyen a ser un blanco fácil para los grupos terroristas, enrolarlos en sus filas, persuadiéndolos con pensamientos extremos de cambio. Y aun más grave se hace el problema con el narcotráfico, que está financiando a un desmembrado pero activo Sendero Luminoso. Recordemos el ataque a la comisaría de Ocambamba, que tuvo como lamentable saldo un teniente PNP asesinado, y todo esto realizado por “narcoterroristas”, como represalia frente a la incautación de droga realizada previamente.

Estas organizaciones narcoterroristas usaran métodos parecidos para tomar represalias, con el fin de obtener un cambio de conducta en los personajes políticos, por la vía de la violencia excesiva y, buscar obtener beneficios a favor de su causa, implantando terror y expandiendo su dominio y por consiguiente su influencia, como por ejemplo en la zona del VRAE, donde se concentra la mayor cantidad de narcotraficantes y remanentes senderistas que ha aumentado sus acciones y ha demostrado que cada vez mejora su poder de fuego; es con estos grupos y es en esta zona donde se da la mayor cantidad de enfrentamientos con las fuerzas militares, siendo esa la única respuesta por parte del jefe de estado.

Enviar tropas para enfrentar a estos grupos no es suficiente, el estado necesita de una estrategia anti narcoterrorista, que hasta el día de hoy no se observa, la inexistencia del estado en las zonas donde el “narcoterrorismo” golpea más fuerte se hace más visible, lo cual significa que estos restos senderistas, tomen control de estas zonas y se fortalezcan.

Finalmente las pequeñas facciones senderistas ya han resurgido, con las distintas acciones realizadas, lo que queda en su fortalecimiento, que por supuesto se verá influenciada con el accionar del estado, la cual se ha caracterizado por su ausencia y por la falta de una estrategia antinarcotrafica y antiterrorista. Por ende el gobierno de turno está en la responsabilidad de prestar mayor atención social, económica, educacional y política a las zonas con mayor índice de pobreza, para evitar futuros levantamientos revolucionarios

Autor: Eduu Jalk

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